Un álbum mar y montaña…

Hola que tal estáis? Hoy os quiero enseñar uno de esos álbumes que disfrutas haciendo desde el principio hasta el final. Me lo encargaron para celebrar un cumpleaños, con espacio para firmar y para llenar de fotos y recuerdos.

A la destinataria del regalo le encanta el mar y la montaña, así que escogí la colección Nimbus de Dunaon, una colección que tiene muchos detalles de montaña y podía añadirle temas de mar por sus tonos azules y ocres, combinando a la perfección dos ambientes.

Como casi siempre que me encargan un álbum con mucha capacidad, opto por la estructura de espina, porque además de que es una de mis favoritas, permite hacer desplegables y aguanta mejor el peso de las fotos. En este caso he ido alternando páginas dedicadas al mar con otras inspiradas en la montaña, consiguiendo un recorrido muy variado y lleno de pequeños detalles.

La portada es muy especial. En el centro lleva un retrato con unos ojos pintados en acuarela, pero en esta ocasión he preferido no enseñarlos para proteger la identidad de la persona que va a recibir el regalo. Alrededor de la ilustración he creado una composición sencilla con die cuts y el título «Cosecha del 83», que es el título que me pedían dejando que la acuarela sea la verdadera protagonista.

En el interior encontraréis un poco de todo: bolsillos, desplegables, tarjetas, cascadas y diferentes mecanismos para aprovechar al máximo el espacio y que colocar las fotografías sea fácil y divertido. Una de las páginas que más me gusta es la dedicada al mar. He creado un pop up simulando las olas, utilizando varias capas de papel para dar profundidad y movimiento. Es un detalle sencillo, pero cuando se abre la página consigue ese efecto de mar que tanto buscaba. Y en la página siguiente he puesto una foto de mar con unas zapatillas hechas con papel que han quedado muy cukis.

Las páginas inspiradas en la montaña mantienen la misma línea de colores y decoración, con ilustraciones de mochilas, cámaras, hojas, gorras y pequeños detalles que transmiten esa sensación de escapadas, naturaleza y aire libre. Todo el álbum mantiene una misma armonía, aunque cada página tenga su propia personalidad. Otra de las páginas es un puente dibujado en acuarela y que al abrir el álbum queda como suspendido en el aire dejando ver la foto de atrás, que es ella en ese mismo puente.

En la parte final he querido dejar espacio para que el regalo siga creciendo con el tiempo. Para ello he preparado una cajita/sobre con hojas en blanco, donde todos los invitados podrán escribir unas palabras, anécdotas o dedicatorias para la cumpleañera. Estoy segura de que, con los años, esas páginas tendrán tanto valor como las propias fotografías.

Por aquí os dejo las fotos y un video en instagram:

Espero que os guste tanto como a mí hacerlo y que os sirva de inspiración! Muchas gracias por pasaros por aquí y acompañarme una vez más.

¡Nos vemos muy pronto con un nuevo proyecto!

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