Hay proyectos que empiezan con una colección de papeles, otros con una estructura que nos apetece probar… y otros empiezan pensando simplemente en una persona. Este es uno de esos últimos.
Quería hacer un regalo especial para una buena amiga que no está pasando por un buen momento. Un regalo que, aunque no pueda solucionar nada, consiga recordarle que estamos cerca, que puede apoyarse en nosotros y que, incluso en los días más grises, siempre podemos intentar arrancarle una pequeña sonrisa.
Y así nació este Kit de supervivencia… un proyecto muy sencillo hecho con la colección My Day de Pili Sallent, que ya sabéis que me encanta. Sus tonos rosas, mint y blancos y todos esos pequeños elementos cotidianos me parecieron perfectos para hacer algo alegre, dulce y desenfadado.
La estructura es una caja explosiva muy sencilla. Con cartulina blanca y combinando recortes, die cuts y puffis de la colección. La tapa con el papel de cuadros vichy, y una frase que dice Kit de supervivencia para momentos difíciles.. Pero la sorpresa llega al levantar la tapa… La caja se abre completamente y en su interior aparecen un montón de pequeños bolsillos, sobres, tarjetas y desplegables. Y, por supuesto, caramelos. Muchos caramelos. Porque hay días en los que una chuche no arregla nada… pero oye, al menos te endulza el día!
Además, he preparado diferentes tarjetas con mensajes pensados especialmente para ella. Frases bonitas, alguna más divertida y otras que simplemente quería que pudiera leer cuando tuviera uno de esos días en los que todo pesa un poquito más.
Entre ellas hay pequeños recordatorios como “Poquito a poquito también es avanzar”, “Después de la lluvia no siempre sale el sol enseguida… pero acaba escampando” o “No te olvides de hablarte bonito”. Y también algún mensaje con un poquito más de humor, porque si conseguimos que entre tanta lágrima se escape una sonrisa, ya habrá valido la pena.
En el interior también he incluido una tarjeta con las instrucciones de este particular kit para días difíciles: respirar hondo, comerse una chuche, leer los mensajes, llorar si hace falta, dejarse cuidar… y recordar que, si se cae, estaremos ahí para ayudarla a levantarse.
Y entre todos esos mensajes he escondido también una pequeña sorpresa para que se deje mimar un poquito: un vale para una sesión de fisioterapia y osteopatía, para que empiece a cuidarse.
Aquí os dejo las fotos para que veáis los detalles y un vídeo de instagram.

































Porque a veces cuidar a alguien no consiste en encontrar las palabras perfectas ni en intentar arreglar lo que no podemos arreglar.
A veces es simplemente decirle:
Estoy aquí.
Llora si lo necesitas.
Come chuches.
Déjate cuidar.
Y recuerda que no tienes que poder con todo tú sola.
Y eso es exactamente lo que quería guardar dentro de esta pequeña cajita.
Un montón de papelitos, caramelos y cariño para una amiga que ahora necesita un poquito más de todo eso. Porque de eso se trata el scrap, no solo de recortar papelitos, si no de crear regalos especiales y personalizados… Y, si consigo que cuando mi amiga abra la caja se sienta un poco más acompañada, me hará muy feliz.
Feliz dia!

