Cumplir 50 merece una celebración llena de buenos momentos y recuerdos. Cuando llegó el cumpleaños de mi amigo, pensé que necesitaba llevarse un recuerdo especial de ese día. Así que preparé un libro de firmas personalizado para que familiares y amigos le dejaran unas palabras durante su fiesta sorpresa.
Como era para un chico, hice un libro muy sencillo. Además, no tenía mucho tiempo, así que compré un álbum apaisado con las tapas negras en Tiger, una tienda con cosas muy chulas y económicas.
Forré la portada con un papel de efecto madera, dejando un pequeño margen alrededor para que se viera el fondo negro y respetando los agujeros de las anillas. En el centro troquelé un círculo de cartulina negra y coloqué encima otro círculo blanco, dejando visible el borde negro. La frase elegida fue: «En cauen 50 i estic fet un xaval!» —¡Me caen 50 y estoy hecho un chaval!—. Unas estrellas troqueladas y un banderín negro completan la decoración.
En el interior, la contraportada y la tapa llevan bolsillos con tags para guardar mensajes, dedicatorias o pequeños recuerdos. En la primera hoja, una frase invita a los invitados a coger el bolígrafo y dejar su firma en las páginas del álbum.





Un detalle hecho a mano para celebrar un cumpleaños especial, porque ¡los 50 hay que celebrarlos!
Contadme qué os parece. ¡Os leo!
Feliz viernes

